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sábado, 12 de diciembre de 2009

La escalera deja de ser un reto con el ascensor más pequeño del mundo

Curiosamente, mi último post hablaba de la regulación de la Ley de la Propiedad Horizontal, para facilitar las condiciones de accesibilidad de las personas minusválidas a su hogar.
He encontrado este artículo, que si bien no es una novedad, pues es del 2004. Yo desconocía su existencia. Que como bien dice puede ser una muy buena opción en muchas escaleras, donde el hueco disponible es muy reducido.



La escalera deja de ser un reto con el ascensor más pequeño del mundo
Fecha Viernes, 16 de Julio de 2004 (9:00:00)
Tema Imprensa


Kone piensa en el ciudadano y presenta un elevador cuya cabina se puede instalar en un hueco de tan sólo 1 metro por 75 centímetros. No se necessita foso ni sala de máquinas.Acomodar los edificios a las necesidades de las personas es una de las principales misiones de las nuevas construcciones; reconvertir los inmuebles antiguos y hacerlos más habitables pasa por una de las soluciones más impactantes de los últimos tiempos: fabricar ascensores diminutos, prácticamente unipersonales.

Centenares de edificios en toda España sufren un problema grave: el hueco de su escalera es muy reducido y un ascensor convencional no puede colocarse en él. Sin embargo, el ascensor más pequeño del mundo puede llegar a instalarse en un hueco cuyas dimensiones no superen un metro por 75 centímetros.
Con esta idea, que, a juicio de su fabricante en España, va a revolucionar el mercado, las personas mayores o con dificultades de movilidad por diferentes cuestiones dejarán de tener problemas por residir, por ejemplo, en un tercer piso sin ascensor. «Este modelo se ha diseñado específicamente para casas antiguas, tanto para edificios catalogados como para inmuebles residenciales construidos en los años 70, cuando las edificaciones se hacían de cuatro o cinco alturas y la inserción de ascensores no era obligatoria», afirma Juan Enrique Plo, responsable de Comunicación y Marketing de la empresa Kone.
La estructura
La cabina de los elevadores tendrá cinco centímetros menos que la estructura sobre la que se soporta. Otra de sus ventajas en la instalación es que no necesita foso. «Sólo es necesario una base de 10 centímetros, que es prácticamente la losa y la argamasa que lleva ésta», apunta el propio Plo.
La acogida de esta idea, o mejor dicho, de las dimensiones de la misma, ha sido excelente en los colegios de arquitectos de Madrid, Barcelona y Valencia, que han sido consultados por expertos de la compañía. «A todos les ha sorprendido y creen que va a ser un bombazo».
La Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid ya conocen de la existencia de estos modernos ascensores que alegrarán la salida a la calle a los mayores y aliviarán a quien tenga que subir cuatro pisos con las bolsas del supermercado en las manos.
Otro de los aspectos técnicos que ayudará a la aceptación de este tipo de elevadores es que «la maquinaria para subirlo está encima de la propia cabina y, por tanto, no necesita cuarto de máquinas. Se trata de un sistema de cadenas guiadas», señala el portavoz de la empresa fabricante. Todo el mantenimiento y las posibles reparaciones se realizarán desde el techo de la cabina, un detalle que facilitará esta labor.
Con este modelo se puede evitar que las zonas protegidas de los edificios antiguos, como los tejados, las cubiertas o las escaleras, sufran las consecuencias de una obra que, en opinión de Juan Enrique Plo, «es mínima y sin apenas ruidos».
Los países nórdicos son los pioneros en este tipo de ascensores. Más de 2.000 unidades se han instalado ya en los países del norte de Europa. Esta idea, con tintes eminentemente sociales, partió de los petroleros y cargueros en los que la tripulación tenía que subir alturas de 30 o 40 metros en plataformas de pequeñas dimensiones.
La legislación vigente para ascensores contempla estas medidas mínimas de 75 x 100 centímetros. «Cuando las dimensiones son menores, se consideran plataformas, que las hay hasta de 40 centímetros, pero no están legalizadas para el transporte de personas».
Poco consumo
El ahorro energético y el uso de fusibles de tamaño reducido, así como la no utilización de aceite o sistemas hidráulicos, son algunas de las ventajas de estos ascensores que pueden tener un recorrido máximo de 24 metros y un total de ocho paradas. Un sistema de tracción engrasado sirve para subir y bajar la cabina.
El tiempo de instalación es otro de los factores que puede ayudar a que las comunidades de vecinos se decidan a instalarlo, puesto que en tan sólo dos semanas puede estar listo para su uso.
El portavoz de Kone incide en otro aspecto: en el precio de los pisos. «En el sector nos están comentando que la instalación de un ascensor puede revalorizar un edificio a razón de cuatro o cinco millones por propietario.
Aunque este elevador está diseñado únicamente para el interior de edificios, la posibilidad de instalarlo también es factible en chalés de tres o cuatro alturas, cuyos propietarios tienen una movilidad que, tarde o temprano, empezará a necesitar alguna ayuda a la hora de subir escaleras.
Sólo en Madrid hay más de 800 edificios que necesitan este tipo de ascensores. Ésta es, a juicio de Juan Enrique Plo, la solución de viabilidad de muchas fincas. «Estamos superando las barreras arquitectónicas», añade, «para mejorar la vida a los ciudadanos».

Fuente: El-Mundo.es



martes, 8 de diciembre de 2009

Eliminar barreras arquitectónicas.

Por J.Frisas

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Cuando el otro día comentaron la noticia acerca de que el Gobierno iba a modificar la Ley de la Propiedad Horizontal, afín de mejorar los derechos legales de las personas minusválidas, al objeto  que, cuando estas personas así lo soliciten a su comunidad de vecinos. Estas, hagan las adaptaciones necesarias para facilitar su perfecta accesibilidad a cargo de la comunidad de vecinos en su conjunto.  Inmediatamente pensé que lo hacía para fomentar obras con las que activar el mercado de trabajo, cosa que por otro lado no vendría mal, tal y como esta la cosa.
Sea por mejorar las condiciones de accesibilidad a su hogar de las personas minusvalidas o bien por la cuestión anteriormente mencionada. Ambas cosas muy necesarias sin duda. Esta claro que esta nueva regulación, puede ser un factor de preocupación y conflicto con el resto de sus vecinos.
Las necesidades de las personas minusvalidas, cuando de eliminar barreras arquitectónicas hablamos, ya es con las actuales leyes foco de conflicto en muchas comunidades. Debido claro esta al coste económico que los vecinos en su conjunto han de asumir. Más complicada es esta situación, cuando la persona minusvalida esta en régimen de alquiler.
En la actual situación de crisis económica que atraviesa nuestro país, sin duda, no es el mejor momento para introducir modificaciones que obligen al resto de vecinos a asumir más costes económicos, cuando el indice de morosidad se ha incrementado notablemente en los últimos tiempos.
Esta nueva regulación, entendiendo su necesidad claro esta. La considero inoportuna pues puede ser como digo un nuevo factor de fuertes discrepancias en el seno de las comunidades. Causando fracturas en el conjunto de las relaciones vecinales, que posteriormente son muy dificiles de restaurar, al objeto de convivir en una necesaria armonía.
En esta ocasión el Gobierno, intenta cumplir su compromiso electoral asumido en 2004, con el Comite Español de Representantes de Personas con discapacidad ( CERMI ). En cuanto a promover el cambio en la LPH, al objeto que el coste para financiar las obras de accesibilidad necesarias par estas personas, fuese asumido integramente por toda la comunidad.
Desde luego le honra a nuestro Gobierno, no sólo el cumplimiento de este compromiso electoral, sino su sensibilidad hacia el conjunto de personas minusválidas. Pero en mi opinión, lamentablemente esta nueva regulación, en este momento puede ser como “Hechar gasolina al incendio”.
Hechas estas observaciones, aclarar que la modificación de esta situación en el momento oportuno, no sólo es necesaria, sino que es de justicia. Pues su actual regulación, de poco le sirve a estas personas, pues generalmente, a parte de fomentar una discusión en la comunidad, si desean mejorar su situación y tienen medios, acaban pagando ellas la totalidad de las obras. 
*Para ampliar información al respecto clickar en los enlaces en  rojo

Llegados a este punto. Como vecinos, ante una petición de una persona minusvalida en este sentido, ¿cómo debemos actuar?.


Antes de valorar como debemos actuar ante esta situación, ilustremonos acerca de esta realidad a la cual como seres humanos que somos, siempre estamos expuestos. Si, (toquemos madera), a ello nos conduce finalmente el destino. 
Si así fuese como consecuencia de un accidente o enfermedad, ¿cómo pensaríamos?, ¿prevalecería el coste de la obra, por encima de nuestra necesidad?, ¿entenderíamos la negativa o enfado de nuestros vecinos, o bien agradeceríamos su solidaridad y apoyo hacia nuestro problema?,(....)